




Kurume Hotel Esprit
Vistas a la ciudad, restaurante propio y escritorio para trabajar
Sobre este alojamiento
El Esprit funciona igual de bien para un viaje de negocios que para una escapada en pareja: las habitaciones tienen vistas a la ciudad, un verdadero escritorio y un baño completo con bañera y bidé en lugar de una simple ducha. El restaurante propio sirve tanto cocina japonesa como española, una combinación poco habitual que ofrece una opción real para cenar sin salir del edificio, reforzada por una cafetería para la mañana siguiente. Un ascensor, recepción abierta las 24 horas y servicio de lavandería cubren lo esencial, mientras que el aparcamiento de pago dentro del hotel recibe a quienes llegan en coche. El parque de Yoshinogari queda a 15 kilómetros y el santuario de Dazaifu Tenmangu a 30, ambos en coche y no a pie, y el aeropuerto de Fukuoka está a 33 kilómetros, lo que sitúa al Esprit como base regional más que como punto donde todo se hace caminando.
- Habitaciones con vistas a la ciudad
- Restaurante hispano-japonés
- Escritorio en cada habitación
- Aparcamiento de pago en el hotel
Nuestra opinión
Ideal para una pareja o un viajero de negocios que quiere un escritorio de verdad y una opción real para cenar sin salir del edificio, gracias al restaurante hispano-japonés de la planta baja. Quien espere caminar hasta Yoshinogari o Dazaifu Tenmangu debería revisar antes las distancias, ya que ambos quedan más bien a un trayecto en coche que a un simple paseo.
- Reserva mesa en el restaurante con antelación si el menú español te interesa, se llena los fines de semana.
- Pide una habitación con vistas a la ciudad al llegar, no todas las categorías la incluyen.
- Usa el aparcamiento de pago del hotel en vez de aparcar en la calle si vienes en coche.
Por qué nos gusta
- Restaurante japonés y español propio
- Habitaciones con vistas y escritorio de verdad
- Cafetería para la mañana siguiente
- Ubicación valorada con un 8,0 por las parejas
Por qué encanta a los viajerosEl restaurante hispano-japonés de la planta baja resolvió la cena de la primera noche, y resultó ser uno de los mejores aciertos del viaje. La vista a la ciudad y el escritorio de verdad permitieron responder algunos correos antes de salir. El baño con bañera y bidé se sintió como un pequeño lujo frente a una simple ducha. No cuentes con caminar hasta Yoshinogari o Dazaifu Tenmangu, ambos quedan en coche.
Opiniones de huéspedes
La disponibilidad y las tarifas se muestran en nuestro socio de reservas — nunca indicamos un precio.
Ver disponibilidad